Con los tronos montados

Desde el miércoles, y con motivo de la primera exposición de enseres, Batería J dispone sus tronos montados para el comienzo de la Semana Santa. María Santísima de Gracia y Esperanza luce un año más esplendorosa bajo palio calado, con la candelería completa, a la que se le han añadido dos velas rizadas donadas por un hermano de Flagelación. San Juan se suma al grupo de “La Pollinica”, en el que destaca además de la nueva vestimenta para el Señor, un olivo de grandes dimensiones. 

Se hizo de noche el martes nueve, ganando la madrugada del miércoles a la priostía de Flagelación mientras con extrema delicadeza, se colocaban uno a uno los cirios de la candelería del palio. Desde las siete de la tarde hasta las dos y media de la madrugada, siete personas se encargaban meticulosamente de que las velas estuvieran en el sitio en un ritual tan desconocido como exigente. 

En el misterio, túnica roja, sencilla y elegante para el Señor, acompañado de San Juan y un majestuoso olivo. Realza y viste al trono los faldones de damasco y por si fuera poco, Flagelación nos ofrece la oportunidad de asomarnos a ” [… esa ventana, que más que ventana es balcón, donde todo el que pasa se santigua, se para, posa… y lee de frente: Patio de la Milagrosa”. Una ventana que no anuncia días ni noches, ni desvela visitas, ni cortejos de noviazgos, ni refresca ni airea. Desde ella, todas las lágrimas que derrames caerán a sus pies, todas las promesas, todos tus deseos o tus plegarias llegarán a su oído; todos tus besos llegarán a su mejilla, todas tus caricias llegarán a sus manos. ¿¡ Que si Font de Anta llega a saber, de esa ventana que es balcón, que marcha no habría compuesto a nuestra Hermandad de Flagelación ?!