Reglas

TÍTULO I

DENOMINACIÓN. NATURALEZA Y NORMAS BÁSICAS

CAPÍTULO I. DENOMINACIÓN

Regla l

Esta Cofradía se denomina COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA FLAGELACIÓN y tiene su sede canónica en la Parroquia de la Medalla Milagrosa de Melilla.

CAPÍTULO II. DE LA NATURALEZA JURÍDICA

Regla 2

Con arreglo a su fin peculiar, esta Cofradía es una asociación pública de fieles de derecho diocesano y como tal, fue erigida canónicamente por Decreto de la Autoridad eclesiástica el día 3 de mayo de 1942.

CAPÍTULO III. NORMAS DE APLICACIÓN

Regla 3

La Cofradía se regirá por las Reglas contenidas en estos Estatutos y por las normas que legítimamente los desarrollen. Supletoriamente, lo hará por la legislación diocesana o, en su caso, por el Derecho Canónico y, en cuanto le sea aplicable, por el Derecho del Estado.

CAPÍTULO IV. IMÁGENES TITULARES

Regla 4

Son Imágenes Titulares de la Cofradía:

Nuestro Padre en Su Soberano Poder a su entrada en Jerusalén, que representa el momento de la entrada triunfal de Jesús a lomos de un borrico, narrado en los Evangelios canónicos.

Nuestro Padre Jesús de la Flagelación, que representa el momento de la Flagelación a manos de los sayones romanos.

Santísimo Cristo Resucitado, que representa el momento de la salida de Jesús del sepulcro.

Nuestra Señora del Mayor Dolor. La que encarna a la Madre de Jesús.

Dada la antigüedad, valor artístico o devocional de estas sagradas Imágenes, cualquier intervención que requieran en orden a su restauración o sustitución, habrá de contar con autorización expresa de la Autoridad eclesiástica competen te, previo acuerdo del Cabildo general, una vez examinados los informes técnicos oportunos.

CAPÍTULO V. INSIGNIAS Y DISTINTIVOS.

Regla 5

Son insignias y distintivos de la Cofradía:

El escudo de la Cofradía, representa una columna con dos azotes entrelazados, rodeado de una corona de espinas y en la parte superior, un corazón atravesado por dos puñales con la inscripción “MD”.

El guión es la bandera de la Cofradía realizado en terciopelo rojo.

La medalla es el distintivo que deben ostentar los cofrades en todos los actos de culto realizada en metal, representa en el anverso la figura de Jesús Flagelado y en el reverso la imagen de la Virgen. Se sujeta al cuello de los cofrades mediante un cordón de seda trenzado con el color burdeos

La túnica o habito procesional con la que los cofrades han de participar en la Estación de Penitencia, será de las características descritas en la regla 17.

CAPÍTULO VI. SEDE Y DOMICILIO

Regla 6

Esta Cofradía se encuentra canónicamente establecida en la Parroquia de la Medalla Milagrosa.

Su domicilio social radica en Melilla, Calle General Castaños, 10.

TÍTULO II.

OBJETO Y FINES

CAPÍTULO I. OBJETIVO PECULIAR O DISTINTIVO DE LA COFRADÍA

Regla 7

Constituye el objeto primordial de la Cofradía alcanzar la mayor gloria de Dios a través de la promoción del culto público en nombre de la Iglesia a sus Sagrados Titulares Nuestro Padre Jesús de la Flagelación y a Nuestra Señora del Mayor Dolor, realizando obras de piedad y caridad y animando con espíritu cristiano el orden temporal.

Regla 8

En el cumplimiento de esta misión peculiar, la Cofradía se propone alcanzar los siguientes fines:

Fomentar, entre todos sus hermanos, la devoción y veneración debidas a sus Sagrados Titulares, perfeccionar e incrementar el espíritu cristiano y cofradiero que debe presidir la vida de la Cofradía

participación de los cofrades y devotos en la vida litúrgica de la Iglesia. Suscitar entre sus hermanos y devotos el amor a Dios y al prójimo. Cooperar y velar por el aumento del fervor y religiosidad de la Estación de Penitencia, dentro de su peculiar tradición y decoro, impulsando su carácter de manifestación de fe. Realizar obras permanentes de asistencia para con los más necesitados y/o colaborar activamente con las que ya se encuentren establecidas por otras instituciones diocesanas o parroquiales.

Celebrar, con la esperanza en la resurrección, las exequias eclesiásticas debidas a los hermanos y devotos difuntos. Colaborar estrechamente en las actividades pastorales de la Parroquia. Organizar actos formativos, religiosos y socio-culturales que configuren a la Cofradía como una verdadera comunidad cristiana y faciliten el cumplimiento de los anteriores fines y objetivos.

Regla 9

La Cofradía, para alcanzar los anteriores fines y objetivos:

Recaudará los fondos necesarios y gestionará los medios precisos, conforme a las disposiciones de estos Estatutos y según las normas diocesanas y canónicas vigentes. Igualmente, gestionará y defenderá sus intereses ante las instituciones eclesiásticas o civiles.

CAPÍTULO II. CULTOS INTERNOS

Regla 10

El culto, sobre todo público, es el fin distintivo especial de la Cofradía Su celebración no se reduce solo a la procesión y los actos especiales que,con ocasión de la Semana Santa o de la Festividad de los Titulares, se dedican una vez al año, sino que se extiende a lo largo del ejercicio cofradiero anual para mantener vivo el espíritu de los hermanos, poniendo especial interés en la participación de la Misa Dominical.

Regla 11

Dentro de los cultos internos, la Junta de Gobierno pondrá especial interés en la celebración de los cultos cuaresmales, que culminan en el Santo Triduo Pascual, y en los correspondientes a las festividades de sus Sagrados Titulares, procurando que a los mismos asistan el mayor número posible de hermanos y devotos.

Regla 12

Para facilitar la concurrencia de los hermanos, devotos y fieles en gen eral. La Junta de Gobierno, de acuerdo con el Director Espiritual, confeccionará para cada año un programa de cultos.

CAPÍTULO III. LA PROCESIÓN

Regla 13

La Procesión anual o Estación de Penitencia es uno de los actos del culto más importante que realiza la Cofradía. Por consiguiente todos los hermanos, en especial los miembros de la Junta de Gobierno, han de poner el máximo empeño en que el propio culto de los Sacados Titulares sea el que ocupe la parte más importante de la procesión y que todos los demás elementos que la integren queden supeditados al mismo, procurando que los factores externos de la procesión apoyen, resalten y honren la manifestación del misterio de Cristo a la luz del Evangelio.

Regla 14

La Estación de Penitencia / procesión anual de los Sagrados Titulares de esta Cofradía es una solemne rogativa en la que los cofrades recorren el itinerario procesional establecido, según las normas litúrgicas y la costumbre de nuestro pueblo, para estimular la devoción de los fíeles, conmemorar los beneficios de Dios, darle gracias por ellos e implorar el auxilio divino.

Conforme a la tradición, la Estación de penitencia de esta Cofradía tendrá lugar el Domingo de Ramos, Jueves Santos y Domingo de Resurrección. Previamente a su realización, la Junta de Gobierno, de acuerdo con el Director Espiritual, organizará los actos litúrgicos adecuados para la predisposición inmediata del espíritu de conversión con que los hermanos deben participar en la misma. Toda vez que la procesión ha de constituir una catequesis plástica para el pueblo, que ve representado en sus Sagrados Titulares los principales misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

El Cabildo General, a propuesta de la Junta de Gobierno, determinará las normas, cuotas o luminarias que hayan de abonar los cofrades por participar en la Procesión, así como el horario e itinerario de ésta, conforme a las disposiciones de estos Estatutos y a las normas diocesanas vigentes. Conforme a las normas que dicte el Cabildo General, la Junta de Gobierno acordará los días y horas en los que se procederá al reparto de papeletas de sitio, túnicas y tallaje de los hombres de trono, anunciándolo oportunamente a todos los cofrades.

La procesión podrá suspenderse cuando por razones adversas, climatológicas, socio-políticas o cualquier otra causa grave, así lo decida la Junta de Gobierno al efecto convocada, por mayoría simple de votos. Caso de acordarse la suspensión, las Imágenes de los Sagrados Titulares quedarán expuestas en sus tronos procesionales a la pública veneración de los cofrades y devotos, hasta la hora prevista para su recogida. Si en el transcurso del itinerario procesional surge alguna de las causas de suspensión previstas en el apartado sexto, corresponde exclusivamente al Hermano Mayor, o a quien conforme a estos Estatutos le sustituya, adoptar la decisión que estime más conveniente a favor de la Cofradía.

Regla l5

La Junta de Gobierno, en la organización de la Estación de Penitencia, procurará que en la misma no figuren elementos extraños al culto externo, proponiendo al Cabildo la adopción de las normas necesarias para que la misma constituya un verdadero acto de fe, se respeten los derechos de los hermanos y la tradición.

La Junta de Gobierno dispondrá, salvaguardan do la antigüedad, derechos adquiridos y preferencias de los hermanos, todo lo necesario para el mejor desarrollo de la procesión, nombrando al efecto los cargos (mayordomos, campanilleros, etc.) que sean precisos y distribuyendo entre todos los participantes las túnicas, insignias y demás enseres, así como, en su caso, acoplando a los hombres de trono/ portadores, acólitos y demás participantes.

Ordinariamente el Albacea de Culto es el Jefe de Procesión, salvo que por causa justificada no pudiera desempeñar este cargo, en cuyo supuesto designará al cofrade que adecuado para este menester. Igualmente, la Junta de Gobierno, a propuesta del Hermano Mayor, nombrará a los cofrades idóneos para desempeñar los siguientes cargos de la Procesión: Mayordomos de Guion, Jefes de Sección, Mayordomos de Trono.

Regla 16

La Junta de Gobierno, de acuerdo con las posibilidades económicas de la Cofradía, determinará todo lo concerniente a los elementos propios de la procesión (acompañamiento musical, flores, cera, etc.).

Regla 17

Los hermanos que participen en la Estación de Penitencia habrá de hacerlo con el hábito de la Cofradía, constituido por una túnica roja y capirote blanco. Todos, además, irán provisto con calzado y calcetines oscuros, prohibiéndose lucir cualquier otro distintivo ajeno al atuendo descrito en esta reglas, salvo la Medalla de la Cofradía. Los devotos y demás fieles que, en su caso, deseen acompañar los Sagrados Titulares habrán de hacerlo tras los tronos procesionales.

Los Hermanos Mayores Honorarios de la Cofradía y, en su caso, quienes los representen, podrán integrarse en la presidencia que se colocarán, delante del Director Espiritual. Los integrantes de estas presidencias habrán de vestir de gala, etiqueta o con la túnica de la Cofradía, según proceda.

CAPÍTULO IV. FORMACIÓN DE LOS COFRADES

Regla 18

Una de las principales responsabilidades de la Junta de Gobierno es cuidar la formación cristiana y religiosa de sus hermanos, perfeccionándola constantemente y actualizándola de forma que éstos estén capacitados para dar razón de su fe y de su esperanza cuando y donde fuere necesario.

Regla 19

Para el cumplimentándose este fin la Cofradía, de por sí o en colaboración con otras instituciones, organizará de forma constante y periódica charlas, catequesis, coloquios, retiros, ejercicios espirituales, etc., para sus hermanos y devotos, siguiendo un programa de evangelización previamente trazado.

CAPÍTULO V. EJERCICIO DE LA CARIDAD

Regla 20

La Caridad como expresión de amor es lo que caracteriza al creyente y a la institución cristiana (Jn. 13, 35)»; por eso, los miembros de esta Cofradía deben considerar como exponentes de su grandeza y esplendor a la par que como cumplimiento el primer deber de los cristianos, las obras caritativas que la misma fomente o lleve a cabo, por sí sola o, mejor aún, en colaboración con la Parroquia.

Regla 21

En su actividad caritativa la Cofradía no tiene otras preferencias que las de mayor justicia o necesidad, siguiendo en todo el mayor espíritu evangélico, que no hace en modo alguno distinción de personas.

Regla 22

Por práctica de la Caridad esta Cofradía no entiende únicamente la atención de casos concretos de miseria o pobreza, o donativos aislados con motivo de un acontecimiento, si no que fundamentalmente la orienta a la promoción social del Barrio en que radica.

TÍTULO III.

DE LOS MIEMBROS DE LA COFRADÍA

CAPÍTULO I. DE LOS REQUISITOS QUE DEBEN REUNIR LOS HERMANOS

Regla 23

Son miembros de esta Cofradía todos los católicos que, reuniendo los requisitos exigidos en estos Estatutos’, manifiesten su deseo de incorporarse a la misma y sean admitidos por la Junta de Gobierno.

Regla 24

Quien desee incorporarse como miembro de esta Cofradía, tiene que solicitarlo por escrito a la Junta de Gobierno. Toda solicitud de ingreso habrá de estar avalada, al menos, por un hermano. Si el aspirante es menor de edad su solicitud necesitará, además, la autorización de sus padres o tutores. Transcurrido un año, en el que debe seguirse un proceso formativo adecuado, todo aspirante podrá ser admitido como cofrade, pasando a disfrutar de los derechos y obligaciones que le reconozcan los Estatutos.

Regla 25

Para ser hermano de esta Cofradía, se requiere, además: Observar una conducta moral ejemplar. Manifestar una actitud de servicio al bien común y espíritu comunitario. Sentir marcado interés por los objetivos de la Cofradía.

CAPÍTULO II. DE LA ADMISIÓN DE NUEVOS HERMANOS

Regla 26

Transcurrido el período de admisión, las solicitudes de nuevos hermanos serán resueltas por la Junta de Gobierno; y, el Secretario, comunicara a los interesados el acuerdo adoptado.

Regla 27

Todos los años, en los días en que la Cofradía celebre los cultos a sus Sagrados Titulares, se recibirán a los nuevos hermanos. En estos actos, los que hayan sido admitidos como hermanos harán profesión de fe y prestarán juramento de cumplir estas Reglas, se& la fórmula prevista en las mismas. Todos los hermanos que hayan sido admitidos antes de cumplir los dieciséis años podrán, al cumplir esta edad, renovar el juramento a que se refiere el párrafo anterior, en el transcurso de las mismas solemnidades.

CAPÍTULO III. DE LOS DERECHOS DE LOS HERMANOS

Regla 28

Los miembros de esta Cofradía tienen reconocidos los siguientes derechos:

a) Desde el momento de su incorporación, a gozar de los derechos, privilegios, indulgencias y otras gracias espirituales que tenga concedida la cofradía.

b) A ostentar el Escudo y la Medalla de la Cofradía.

c) A partir de los 18 años de edad, y con uno al menos de antigüedad en la Cofradía, pueden asistir, con voz y voto, a los Cabildos y a todos los actos que se celebren, para lo que serán convocados conforme a los presentes Estatutos.

d) A participar e internarse con espíritu de conversión en la comitiva procesional, vistiendo la túnica de la Cofradía, según las disposiciones de estos Estatutos. La falta injustificada de asistencia a la

procesión anual implicará la interrupción de la antigüedad en la misma y la subsiguiente pérdida de derechos adquiridos.

e) Cuando se produzca su fallecimiento, a que se celebren los sufragios o las exequias eclesiásticas debidas.

Regla 29

Todos los hermanos mayores de dieciocho años y con dos al menos de antigüedad en la Cofradía que residan en la misma localidad en que radica la Cofradía, son elegibles como miembros de la Junta de Gobierno, a excepción de aquellos cargos para los que se exige contar con una mayoría de edad y una antigüedad superior a cinco años.

CAPÍTULO IV. DE LAS OBLIGACIONES DE LOS HERMANOS

Regla 30

Los hermanos de esta Cofradía, además de distinguirse por su devoción a los Sagrados Titulares, tienen que cultivar, de manera especial: Una delicadeza de conciencia moral, en todos los aspectos y ambientes. Un fervor religioso y espíritu apostólico, participando en la tarea evangelizadora de la Iglesia, dentro o fuera de la Cofradía. Amor y devoción por la Iglesia, Pueblo de Dios. Un respeto e inteligente obediencia a la Jerarquía y a las normas que de ella emanen. Su formación cristiana, participando en los actos que, al efecto, organice la Cofradía u otra Institución eclesial.

Regla 31

Todos los hermanos, además, están obligados:

A alcanzar el objetivo peculiar de esta Cofradía y a cumplir con lo preceptuado en sus Estatutos, conforme a lo que en ellos se previene. A contribuir al sostenimiento de la Cofradía con las cuotas ordinarias y extraordinarias que, para cada año, establezca el Cabildo General, a propuesta de la Junta de Gobierno. Al pago de aquellas otras luminarias que determine el Cabildo, a propuesta de la Junta de Gobierno, por participar en la Procesión anual. A colaborar y participar en cuantos Cultos y actos organice la Cofradía.

Regla 32

Los hermanos que desempeñen cargos en la Junta de Gobierno de la Cofradía han de cumplir, además, las siguientes condiciones:

Poseer una formación religiosa coherente con el desarrollo de su tiempo, a nivel de su propia formación humana. Que los criterios por los que se rigen sus vidas sean, decididamente, los de un cristiano responsable. Demostrar esta formación y estos criterios con su participación activa y responsable en la acción evangelizadora y pastoral de la Iglesia, dentro y fuera de la Cofradía. No ejercer cargos directivos en ninguna otra Cofradía o Cofradía de la misma naturaleza. El oficio de Hermano Mayor de esta Corporación es incompatible con el desempeño de cargos de dirección en partidos políticos.

CAPÍTULO V. DE LAS BAJAS Y SANCIONES

Regla 33

Los hermanos, causarán baja en la Cofradía:

A su fallecimiento. Cuando lo soliciten por escrito a la Junta de Gobierno. Si apostatan de la fe católica. Por acuerdo de la Junta de Gobierno, conforme a la norma de las Estatutos.

Regla 34

El incumplimiento grave y reiterado de las obligaciones establecidas en el Capítulo IV del presente Título, podrá dar lugar a la apertura de un expediente disciplinario y a la posible imposición de una sanción justa, si el hermano, una vez advertido por la Junta de Gobierno, no rectifica su fallo dentro de un plazo prudencial. Si transcurrido dicho plazo el cofrade en cuestión persistiere en su actitud negativa, la Junta de Gobierno adoptará el acuerdo que proceda, según la gravedad de la infracción cometida, conforme a lo dispuesto en estas Reglas. La falta injustificada de pago de cualesquiera de las cuotas o luminarias, legítimamente establecidas conforme a lo dispuesto en estos Estatutos, impedirá a todo cofrade deudor disfrutar de los derechos reconocidos en los apartados c) y d) de la Regla 28, salvo que, previamente, se ponga al día o que, en consideración a las particulares circunstancias que pudieran concurrir en el deudor, por acuerdo de la Junta de Gobierno, se le dispense o mera el pago total o parcial de las cantidades adeudadas.

Regla 35

Las sanciones que puede imponer la Junta de Gobierno son:

Amonestación verbal o escrita. Suspensión temporal de los derechos contemplados en la Regla 28, apartados c) y d) y en la Regla 29, por un año como máximo. Baja definitiva de la Cofradía.

Regla 36

La Junta de Gobierno no podrá imponer sanción alguna sin la previa instrucción de un expediente disciplinario. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, a todo cofrade que durante un año no haya satisfecho sus cuotas, se le advertirá por escrito para que se ponga al día en el plazo de uno o dos meses a partir de esta notificación, so pena de causar baja definitiva en el seno de la Cofradía si no respondiere a dicha invitación, sin necesidad de abrir expediente disciplinario alguno. Todo expediente disciplinario estará inspirado siempre en los principios de la caridad cristiana.

Regla 37

Cuando la Junta de Gobierno tenga noticia cierta de que la conducta de algún hermano pudiera ser constitutivo de sanción, una vez que este ha sido advertido y no haya rectificado, acordará la apertura de un expediente disciplinario y nombrará, de entre sus miembros, a un Instructor y un Secretario.

Los Instructores del expediente, tras examinar los hechos constitutivos de sanción y recabar los datos pertinentes, procederán a la redacción de un pliego de cargos, del que darán traslado al expedientado para que lo conteste dentro de un plazo prudencial. El expedientado, dentro del plazo concedido, podrá, si lo desea,formular en su descargo cuanto estime oportuno. A la vista del pliego de descargos o transcurrido el plazo sin que éste se haya presentado, la Junta de Gobierno, con la propuesta que eleven los Instructores, acordará la sanción pertinente o el sobreseimiento de las actuaciones, previo informe del Fiscal. En el supuesto que se decida la baja definitiva ésta tendrá efecto a partir de su comunicación al interesado, quedando a salvo su derecho de recurrir a la Autoridad eclesiástica competente.

TÍTULO IV

DEL GOBIERNO DE LA COFRADÍA

CAPÍTULO I. DE LAS RELACIONES CON LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA

Regla 38

La Cofradía se rige bajo la alta dirección de la Autoridad eclesiástica, ejercida de forma inmediata a través del Director Espiritual en el modo previsto en estas Reglas.

CAPÍTULO II. DEL DIRECTOR ESPIRITUAL

Regla 39

El Director Espiritual de la Cofradía es el Párroco del templo en que esté enclavada la Cofradía o el sacerdote por él propuesto de acuerdo con la Junta de Gobierno y con la aprobación del Ordinario, en el caso de que el Párroco no pueda personalmente atender este ministerio.

Regla 40

El Director Espiritual, como guía sacramental de la Cofradía, tiene por misión animar la fe de los cofrades, orientando su vocación de creyentes y acompañándolos en su vida cofradiera. A cuyo efecto propondrá, para cada ejercicio y de acuerdo con la Junta de Gobierno, la realización de aquellas actividades formativas que estime oportunas. El Director Espiritual, además de las funciones asignadas por el Código y por estos Estatutos podrá asistir con derecho sesiones de los Órganos de gobierno, especialmente a los Cabildos Gen erales, asesorando convenientemente a los asistentes en las materias de su incumbencia. Corresponde al Director Espiritual celebrar u organizar las funciones litúrgicas, así como el ejercicio de cuantas facultades le vengan atribuidas en razón de su cargo. En las reuniones de los Órganos de gobierno, así como en los demás actos corporativos a los que asista, ocupará un lugar en la presidencia establecida. La Junta de Gobierno cuidará con el máximo interés que la dirección espiritual esté realmente atendida.

CAPITULO III. DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO EN GENERAL

Regla 41

Son Órganos de gobierno de esta Cofradía:

El Cabildo General. La Junta de Gobierno, La Comisión Permanente, y El Hermano Mayor.

CAPÍTULO IV. DEL CABILDO GENERAL

Regla 42

El Cabildo General es el máximo Órgano de gobierno de la Hermanad. Lo componen, con voz y voto, todos los hermanos con 18 años de edad y con uno al menos de antigüedad en la Cofradía. Los acuerdos adoptados válidamente vincularán a todos los hermanos de la Cofradía.

ARTÍCULO I. DE LAS SESIONES DEL CABILDO GENERAL

Regla 43

El Cabildo General podrá convocarse tanto en sesión ordinaria como extraordinaria. En sesión ordinaria habrá de reunirse, preceptivamente, dos veces al año.

Con carácter extraordinario, se reunirá en los siguientes casos:

Cuando lo estime necesario o conveniente el Hermano Mayor. Por acuerdo de la Junta de Gobierno.

Cuando así se desprenda de lo dispuesto en estos Estatutos.

A petición de al menos quince hermanos, con voz y voto.

ARTÍCULO II. DE LAS CONVOCATORIAS DE LOS CABILDOS

Regla 44

El Cabildo General será convocado por el Hermano Mayor, mediante citación cursada a todos los hermanos capitulares y al Director Espiritual en ella se expresarán con toda legitimidad los asuntos a tratar, así como el día, hora y lugar de su celebración, tanto en primera como en segunda convocatoria. Entre éstas habrá de mediar, como mínimo, un plazo de treinta minutos. Las citaciones se enviarán a los domicilios consignados por los hermanos, al menos con una semana de antelación a la fecha fijada para su celebración. Cuando la celebración sea solicitada por la Junta de Gobierno o por los cofrades, el Hermano Mayor deberá convocarla dentro de los treinta días siguientes al recibo de dicha solicitud. En caso de urgencia, deberá convocarse con una antelación mínima de cuarenta y ocho horas, mediante notas insertas en la prensa local de mayor difusión, con comunicación expresa a la Autoridad eclesiástica a través del Párroco o Director Espiritual.

ARTÍCULO III. DE LA CONSTITUCIÓN DEL CABILDO

Regla 45

El Cabildo quedará válidamente constituido cuando convocado del modo previsto en el Artículo anterior, en primera convocatoria asistan, al menos cincuenta hermanos. En segunda convocatoria bastará la concurrencia de doce hermanos. Si ni siquiera en segunda convocatoria se alcanzara el quorum mínimo fijado en el apartado anterior, se citará a una nueva sesión del Cabildo quince días después; para esta nueva sesión, en única convocatoria, bastará para su validez la concurrencia del mínimo de diez hermanos. Si aún entonces no se alcanzare dicho quorum, en este caso y solo para cuestiones de urgencia o de grave necesidad la Junta de Gobierno asumirá las competencias del Cabildo. A requerimiento de cualquier miembro de la Mesa, los cofrades asistentes al Cabildo podrán acreditar su identidad mediante la exhibición del DNI o de cualquier otro documento oficial que resulte suficiente.

ARTÍCULO IV. DE LAS FACULTADES DEL CABILDOS

Regla 46

1.Corresponde al Cabildo General, como Órgano soberano de la Cofradía, tener la máxima autoridad y control sobre toda clase de asuntos con ella relacionados.

2. En particular, y sin que estas facultades sean delegables en ningún otro Órgano, compete al Cabildo General:

Fijar las directrices generales de actuación en todas las actividades propias de la Cofradía. Elegir dos censores de cuentas y dos suplentes, entre los hermanos no pertenecientes a la Junta de Gobierno, para cada ejercicio económico.

Aprobar los Presupuestos de cada ejercicio, tanto ordinarios como extraordinarios, así como cualquier gasto, igualmente extraordinario, que exceda del capítulo de imprevistos; y revisar y aprobar el Balance del ejercicio económico anterior y sus cuentas complementarias, tras su censura.

Elegir al Hermano Mayor conforme a lo dispuesto en estos Estatutos. Igualmente, podrá cesar a los miembros electos de la Junta, a propuesta del Hermano Mayor o por acuerdo de la propia Junta de Gobierno. Nombrar a los Consejeros y constituir las Vocalías que sean necesarias, a propuesta de la Junta de Gobierno.

Igualmente, conocerá las Comisiones y los Diputados que la Junta proponga para colaborar en las tareas de gobierno de la Cofradía.

Modificar, total o parcialmente, los Estatutos de la Cofradía.

Aprobar reglamentos de régimen interior; así como, en general, cuantas instrucciones considere oportunas para el mejor funcionamiento de la Cofradía y cumplimiento de sus fines.

Conceder Títulos honoríficos Honor de la Cofradía, conforme a lo dispuesto en los Estatutos.

Aprobación, adquisición, disposición o gravamen sobre los bienes inmuebles, o bienes muebles de valor artístico o económico relevante, así como los de aceptación o renuncia de legados, donaciones o herencias. Considerándose como valor económico relevante aquella cuantía que sobrepase un veinte por ciento del presupuesto anual. Aprobar cualquier intervención que en orden a su restauración o sustitución pudieran requerir las Imágenes de los Sagrados Titulares, según la Regla 4.3. 3. El Cabildo podrá delegar en la Junta de Gobierno el estudio de proyectos de interés general o la ejecución de los que apruebe, conforme a las mociones presentadas.

ARTÍCULO V. DE LA CONSTITUCIÓN DE LA MESA PRESIDENCIAL, ORDEN Y ACUERDOS EN LOS CABILDOS.

Regla 47

En todas las sesiones que se celebren, la Mesa presidencial estará integrada por: El Hermano Mayor, Director Espiritual, Teniente Hermano Mayor, Secretario y Fiscal. El orden de celebración será el siguiente: El Director Espiritual, o en su ausencia quien presida la Mesa, iniciará la sesión con la lectura y reflexión de un fragmento de las Sagradas Escrituras. Abierta la sesión por el Hermano Mayor, el Secretario dará a conocer el Orden del día y, si no se presenta ninguna cuestión previa o de orden, procederá a la lectura y aprobación, si procede, del Acta de la sesión anterior. Sucesivamente se irá dando cuenta de los asuntos incluidos en el Orden del día, dirigiendo su desarrollo el Hermano Mayor. El Hermano Mayor es el Único que puede con ceder o retirar la palabra. Igualmente, establecerá los turnos de réplica que considere oportunos, de acuerdo con la Mesa. Agotados los asuntos incluidos en el Orden del día se abrirá un turno de ruegos y prestas, de cuyo derecho podrán hacer uso todos los presentes. Al finalizar, el Hermano Mayor levantará la sesión volviéndose a elevar las preces de costumbre. En todos los Cabildos los acuerdos se adoptaran por mayoría simple de votos presentes. Serán secretas las votaciones: cuando lo solicite algún miembro del Cabildo. En los supuestos de censura sobre la actuación de la Junta de Gobierno o de alguno de sus miembros. Cuando se adopten acuerdos sobre asuntos directamente relacionados con cualquiera de los hermanos y, en todo caso, en los que se traten de bajas o sanciones de éstos.

Regla 48

El Hermano Mayor, bajo cuya autoridad se celebrarán las sesiones de los Órganos de gobierno de la Cofradía, votará siempre en último lugar. Si se produjera un empate, podrá hacer uso del voto de calidad.

El Hermano Mayor, por propia iniciativa, podrá, bajo su responsabilidad, de acuerdo con la Mesa, suspender la sesión de cualquier Órgano de gobierno si, a su entender, se estuviese alterando el buen orden de la sesión. Igualmente, podrá retirar el uso de la palabra a cualquier hermano si este abusara de tal derecho o estimara que el asunto en cuestión ha quedado suficientemente debatido.

ARTÍCULO VI. DEL CABILDO GENERAL DE ELECCIONES

Regla 49

Establecido el período de mandato del Hermano Mayor en cuatro años se preceptúa que, una vez finalizado dicho período, se celebrará Cabildo Gen eral de Elecciones, que podrá coincidir, cuan do corresponda, con el segundo Cabildo ordinario previsto en la Regla anterior. En cuyo caso se celebrará en primer lugar el Cabildo Ordinario seguido del Cabildo de Elecciones. En caso de producirse la vacante del Hermano Mayor por cualquier causa o evento, sin haber finalizado su mandato, se convocará nueva elección en el plazo máximo de dos meses, salvo que, por la proximidad de la Semana Santa, la Junta de Gobierno acuerde posponer hasta la finalización de aquella.

Regla 50

Proceso electoral: Un mes antes de la celebración de este Cabildo, la Cofradía lo hará público a fin de que, a partir de su convocatoria, los hermanos puedan presentar sus candidaturas conforme a lo establecido en estas Reglas. y a estos efectos, expondrá públicamente el censo de hermanos con derecho a voz y voto. En el momento que se haga pública la convocatoria de elecciones, la Junta de Gobierno quedará en funciones hasta que no se produzcan la toma de posesión de la que resulte elegida. Desde la fecha de convocatoria de elecciones, hasta veinte días antes del Cabildo, se podrán presentar las candidaturas en la Secretaría de la Cofradía. Las candidaturas comprenderán, al menos, los siguientes cargos de la Junta de Gobierno: Hermano Mayor, Teniente Hermano Mayor, Secretario, Tesorero, Fiscal y Albacea General. Solo se admitirán aquellas candidaturas que sean presentadas con la firma de cada uno de sus componentes y avaladas por un mínimo de diez hermanos capitulares. Los candidatos solo podrán figurar en una candidatura. Igualmente, los hermanos que hubiesen firmado una candidatura no podrán hacerlo en otra, anulándose en caso contrario su firma en cuantas candidaturas hubiese suscrito. Si finalizado el plazo de admisión de candidaturas no se hubiese presentado ninguna, el Hermano Mayor convocará a la Junta de Gobierno en sesión extraordinaria a fin de que, por acuerdo de la misma, pueda proponerse, al menos, una candidatura.

Regla 51

1. Cerrado el plazo de admisión, aquellas candidaturas que reúnan los correspondientes requisitos y, en su caso, la que pudiera proponer la Junta de Gobierno, se enviarán al Obispado, con el visto bueno del Párroco o Director Espiritual, dentro de los cinco días siguientes.

2. Las candidaturas aprobadas por la Autoridad eclesiástica serán proclamadas con diez días de antelación, al menos, a la fecha de celebración del Cabildo.

3. A partir de la proclamación, los candidatos podrán comunicarse con los cofrades para informarles de sus proyectos, a cuyo efecto se les facilitará el listado de hermanos.

Regla 52

La elección se llevará a cabo en el Cabildo General mediante votación secreta, por medio de papeletas, confeccionadas por la Cofradía del mismo tamaño y color, unas en blanco y otras donde se consignarán las candidaturas. Se considerarán nulas todas aquellas papeletas no oficiales o que alteren su formato o presenten tachaduras o enmiendas. Cuando se presente más de una candidatura, la Junta de Gobierno podrá acordar que el Cabildo de elecciones se celebre con arreglo a las siguientes normas, acomodándolas a las circunstancias del tiempo y lugar:

Previamente se celebrará Santa Misa ante los Sagrados Titulares o, en su defecto, se efectuará la lectura de la Palabra, tras la cual se constituirá la mesa electoral que estará presidida por el Hermano Mayor, o quien haga sus veces, y por un representante de la Autoridad eclesiástica, e integrada por el Secretario, Fiscal o quienes le sustituyan de entre los miembros de la Junta saliente y por dos hermanos, que actuarán como escrutadores, designados entre los de mayor antigüedad asisten tes al Cabildo. Cada candidatura podrá designar dos interventores, de entre los hermanos. La votación se realizará de forma ininterrumpida hasta las 21 horas del día en que comience el Cabildo, llegada la cual se cerrará el colegi0 electoral, votando exclusivamente las hermanos que se encuentren dentro del recinto acotado al efecto. Cuando haya emitido su sufragio el último de los hermanos presentes, se tendrá por finalizada la votación. Finalizada la votación, en el supuesto previsto en el número 2 de esta Regla, se proseguir el Cabildo con el escrutinio de los votos y, en su caso, con los demás asuntos incluidos en el orden del día. Si los votos superan el quorum establecido para la validez del Cabildo en primera convocatoria, se proclamará la candidatura que haya obtenido la mayoría absoluta de los votos emitidos. Caso contrario, se procederá conforme a lo establecido en el párrafo siguiente. Si no se alcanzase el quorum mínimo establecido, se convocará de nuevo al Cabildo para quince días después. En esta nueva sesión, en Única convocatoria, para la validez de la elección bastará con la asistencia de los hermanos capitulares exigidos ara la según la convocatoria.

Regla 53

Quedará elegido aquél candidato a Hermano Mayor que, en primera vuelta, obtenga mayoría absoluta de votos de los hermanos presentes. En la segunda vuelta se requerirá mayoría simple de los votos emitidos. Caso de empate resultará elegido el candidato de mayor antigüedad. En el supuesto de que, aún en esta segunda sesión, no se alcanzare el quorum mínimo, la provisión de cargos la efectuará la Autoridad eclesiástica, después de oír a la Junta saliente. La candidatura que resulte elegida dispondrá de quince días de plazo, como máximo, para completar la lista de cargos de la Junta de Gobierno, conforme a lo dispuesto en los Estatutos, si las candidaturas no comprenden todos los cargos de la Junta. Una vez completada la lista se dará cuenta inmediata al Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo del resultado de la elección, a través del Director Espiritual y con su visto bueno. Confirmada la candidatura electa por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo y, en su caso, las sustituciones que se produzcan durante el mandato de la Junta de Gobierno, se celebrará una solemne función religiosa en la que los nuevos Oficiales jurarán las Reglas y tomarán posesión de sus cargos. Si, por razones justificadas, algún miembro de la Junta no pudiese asistir a este acto solemne, vendrá obligado a prestar el juramento, que le tomará el Secretario en la reglamentariamente se determine, en la primera sesión de la Junta de que asista. Igualmente sucederá en los casos de renovación de miembros de la Junta de Gobierno, durante el mandato de esta. En el plazo de veinte días, a partir de la confirmación de la nueva Junta de Gobierno, el Hermano Mayor, Secretario y Fiscal de la Junta saliente procederán a entregar a los mismos cargos de la Junta entrante un inventario detallado de cuantos bienes, muebles e inmuebles, posea la Cofradía, así como de los libros de Hermanos, Actas, Contaduría y/o Tesorería, llaves, cuentas bancarias, programas y soportes informáticos, claves de acceso, etc. Levantándose Acta de todo lo entregado y recepcionado que firmarán unos y otros, sin perjuicio de su ulterior comprobación.

Regla 54

Están permitidas las reelecciones, pero cuando el Hermano Mayor haya permanecido en el cargo durante dos mandatos consecutivos, para que pueda presentarse a la subsiguiente elección habrá de solicitarse autorización al Prelado, justificando las razones que la motivan.

CAPÍTULO VI

DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Regla 55

La Junta de Gobierno es el órgano de dirección y administración de la Cofradía y, en cuanto tal, le corresponde resolver todos los asuntos relacionados con estas funciones, de acuerdo, en todo caso, con las normas previstas en estos Estatutos y con las directrices dictadas por el Cabildo General.

En caso de urgencia deberá adoptar, bajo su responsabilidad, las medidas que sean necesarias para el mejor cumplimiento de los fines de la Cofradía, dando cuenta inmediata al Cabildo, para su ratificación, si los acuerdos o medidas exceden de sus competencias.

ARTÍCULO I. DE LA COMPOSICIÓN DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Regla 56

La Junta de Gobierno estará compuesta por los siguientes cargos:

a) Hermano Mayor.

b) Teniente Hermano Mayor.

c) Secretario.

d) Tesorero.

e) Fiscal.

f) Albaceas de Culto y Procesión.

g) Vocales.

ARTÍCULO II. DE LAS FACULTADES DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Regla 57

La Junta de Gobierno, corporativamente considerada, es el Órgano de representación de la Cofradía.

Son facultades de la Junta de Gobierno:

Ejercer los actos de administración relativos al cumplimiento del objeto y fin de la Cofradía, y todos los de dirección necesarios para su efectivo funcionamiento y desarrollo; exceptuándose, únicamente, aquellos expresamente reservados al Cabildo General. Ejecutar los acuerdos del Cabildo General y velar por su cumplimiento. Regular, seguir y dirigir la marcha de la Cofradía. Participar en las actividades de la Parroquia, a través de su intención en el Consejo Pastoral Parroquial. Determinar asuntos se presenten a su consideración, de conformidad con lo previsto en estas Redas. Examinar e informar los Presupuestos y Balances anuales de la Cofradía, al igual que la Memoria de actividades, con carácter previo a su aprobación por el Cabildo. Establecer el horario e itinerario de la Estación. Conocer o denegar, en su caso, las propuestas sobre concesiones de títulos  o distinciones honoríficas, a tenor de lo establecido en estas Reglas.

Decidir sobre las admisiones, bajas y sanciones de los hermanos. Controlar las actuaciones de la Comisión Permanente y recibir información de sus trabajos y decisiones, así como delegar en dicho Órgano el estudio o desarrollo de cualquier asunto relacionado con los fines y propósitos de la Cofradía.

Designar a las personas responsables de vestir a la Imágenes de los Sagrados Titulares, con su asesoramiento.

Y en general, realizar cuanto sea útil y conveniente a la Cofradía, aún cuando no esté comprendido en los apartados anteriores, dado su carácter enunciativo, o aquello que le sea sometido por el Cabildo General o por la Comisión Permanente.

ARTÍCULO III. DE LAS REUNIONES DE LA JUNTA DE GOBIERNO

Regla 58

La Junta de Gobierno se reunirá, con carácter ordinario, una vez al trimestre, (salvo los meses de Julio y Agosto). Con carácter extraordinario lo hará en los casos siguientes: Cuando el Hermano Mayor lo estime conveniente. Cuando lo solicite un veinte por ciento de sus componentes.

Regla 59

La Junta de Gobierno será convocada por el Hermano Mayor en la forma establecida en la Regla 44.1 de estos Estatutos. Las citaciones se cursaran, igualmente, conforme a lo previsto en la Regla 44.2.

Si la Junta es requerida por la Comisión Permanente o por el veinte por ciento de sus miembros, el Hermano Mayor la convocara dentro de los quince días siguientes al recibo de su solicitud. En caso de urgencia se convocará con una antelación mínima de veinticuatro horas, por el medio que se considere más adecuado.

Reda 60

La Junta de Gobierno quedará válidamente constituida cuando, convocada del modo previsto en la Regla anterior, concurran, en primera convocatoria, el Hermano Mayor y la mayoría absoluta de sus miembros.

En segunda convocatoria se requerirá, la asistencia del Hermano Mayor y del treinta por ciento de los cargos que la componen.

La no concurrencia a tres sesiones consecutivas de la Junta de Gobierno, sin justificar, podrá determinar el cese en la misma.

ARTÍCULO IV. DE LA CONSTITUCIÓN DE LA MESA PRESIDENCIAL, ORDEN Y ACUERDOS EN LAS JUNTAS DE GOBIERNO.

Regla 61

En todas las Juntas que se celebren, la Mesa presidencial se constituirá conforme a lo previsto en la Regla 4 7. 1. El orden de cele Juntas será el establecido en la Regla 47.2.

En todas las Juntas los acuerdos se adoptarán por mayoría simple de los miembros presentes. Las votaciones serán secretas cuando lo solicite alguno de sus miembros y siempre que los acuerdos se refieran a la apertura de expedientes honoríficos o sancionadores, o la admisión de nuevos hermanos.

CAPÍTULO VI

DE LOS CARGOS DE LA JUNTA DE GOBIERNO

ARTÍCULO I. DEL HERMANO MAYOR

Regla 62

El Hermano Mayor es el representante legal de la Cofradía ante todos los organismos oficiales. Y, como órgano unipersonal de gobierno, presidirá el Cabildo General, la Junta de Gobierno, la Comisión Permanente, las Vocalías establecidas y las que puedan constituirse, las Comisiones que se establezcan, así como cuantos actos celebres o asista corporativamente la Cofradía.

Reda 63

Para ser Hermano Mayor de la Cofradía, además de los requisitos exigidos en la Regla 32 y, de conformidad con lo establecido en la Regla 29, deberá ser mayor de 25 años de edad y contar con una antigüedad en la misma superior a cinco años.

Regla 64

El Hermano Mayor, además de las facultades reconocidas en estos Estatutos, tendrá las de: Ejercer la representación legal de la Cofradía en todos los actos públicos y privados; y, a todos los efectos, en aquellos en los que tenga que intervenir con plena eficacia jurídica. Convocar y presidir los órganos de gobierno, así como cuantas Vocalías y Comisiones existan. Ostentar la presidencia de la

Cofradía en cuantos actos ésta concurra corporativamente. Velar por el exacto cumplimiento de estos Estatutos e inspeccionar el desempeño de las funciones encomendadas a los miembros de la Junta de Gobierno, requiriendo de cada uno, si es preciso, el cumplimiento de las obligaciones respectivas. Establecer el Orden del día de las reuniones que celebren los distintos órganos de gobierno. Dirigir el orden y debates en las reuniones de los Órganos de gobierno, de acuerdo con lo establecido en las Reglas 47.2 y 48. Autorizar con su Visto Bueno los pagos por Tesorería. Así como los escritos, certificados, Actas, Balan ces, Memorias y nombramientos que sean expedidos por el Secretario. Y, en general, cuantos informes y dictámenes hayan de presentarse ante los Órganos de gobierno o cualquier autoridad. Interponer toda clase de recursos y acciones ante los organismos oficiales. Otorgar poderes generales y especiales a Abogados y Procuradores de los Tribunales. Celebrar, en nombre de la Cofradía y, como representante legal de la misma, de conformidad con lo establecido en estos Estatutos, toda suerte de contratos y de Gobierno, conforme a lo dispuesto en estos Estatutos. Comunicándolo a los Órganos de gobierno y a la Autoridad eclesiástica competente, para su confirmación, en su caso. Nombrar, en su caso, al Jefe de Procesión, conforme a lo dispuesto en la Regla 15.3. Proponer al Cabildo aquellas Vocalías que deban constituirse, de acuerdo con lo previsto en estos Estatutos. Proponer los honores y distinciones que, de conformidad con estos Estatutos, pueda conceder la Cofradía. Invitar a las sesiones de los órganos de gobierno a cualquier persona que, por la naturaleza de los asuntos a tratar, deba ser consultada. Y, en general, cuantas otras deban serle atribuidas, de conformidad con lo previsto en estos Estatutos, para alcanzar el objeto y fines de la Cofradía.

ARTÍCULO III. DEL TENIENTE HERMANO MAYOR

Regla 65

El Teniente Hermano Mayor es el colaborador directo del Hermano Mayor. Para acceder a este cargo, es necesario reunir los requisitos establecidos en la Regla 67. El Teniente Hermano Mayor asumirá las competencias especificas que el Hermano Mayor, de acuerdo con la Junta de Gobierno, le encomiende. Sus funciones serán:

a) Sustituir al Hermano Mayor, según su orden, en los supuestos de ausencia, enfermedad o vacante, con los mismos derechos y obligaciones.

b) Representar a la Cofradía en los actos y asuntos que, por delegación, les sean encomendados por el Hermano Mayor o por la Junta de Gobierno.

ARTÍCULO IV. DEL SECRETARIO

Regla 66

El Secretario es el fedatario de la Cofradía. El Secretario tiene las simientes funciones:

Confeccionar, de acuerdo con el Hermano Mayor, el Orden del día de las materias a tratar en la reuniones de los órganos de gobierno de la Cofradía, levantando Acta del desarrollo de las sesiones y de los acuerdos que se adopten, auxiliado por el Vocal de Secretaría.

Reflejar en los correspondientes libros de Actas, con el Visto Bueno del Hermano Mayor, las que se aprueben en las sesiones de los órganos de gobierno; teniendo bajo su custodia los referidos Libros y el sello de la Cofradía.

Extender toda clase de citaciones, comunicaciones, escritos, certificaciones o nombramientos que sean necesarios, reservando el Visto Bueno del Hermano Mayor para aquellos que lo precisen.

Organizar y custodiar el archivo de Secretaria.

Llevar un Libro Registro de los Hermanos o fichero, en el que figuren las altas, bajas y todos los datos relativos a los mismos, conforme a las exigencias de estos Estatutos. Este Libro, actualizado, será el documento válido determinante de los miembros del Cabildo General. Igualmente, llevará un Libro Registro de Correspondencia, otro de Honores y Destituciones y cuantos otros sean necesarios de acuerdo con estas Reglas.

También despachará la correspondencia, cuidando que quede siempre debida constancia de los asuntos tramitados, cursados o recibidos. El contenido de los libros y ficheros propios de la Secretaria podrá volcarse en sendos archivos informáticos, siempre que se garantice su conservación y su utilización en soporte impreso.

Redactar la Memoria anual de actividades, y en general, coordinar la organización administrativa, asistir a cuantos actos y reuniones sea requerida su presencia, bien estatutariamente o por mandato del Hermano Mayor.

ARTÍCULO V. DEL TESORERO

Regla 67

Compete al Tesorero:

Pagar las facturas con el Visto Bueno del Hermano Mayor, así como llevar los Libros de Ingresos y Gastos. Llevar la aja de la Cofradía, y depositar los fondos sujetos a su custodia en cuenta bancaria abierta a nombre de la misma. Siendo necesario, para retirar cantidades, además de su firma, la del Hermano mayor; o, en su caso, la del Teniente Hermano Mayor. Archivar los comprobantes correspondientes a los asientos de cobros y pagos; y practicar, al término de cada ejercicio económico, un Balance de los Ingresos y Gastos habidos en el mismo. Dicho Balance, así como sus cuentas complementarias, una vez que hayan sido aprobados por el Cabildo General y recibido el informe de los Censores, habrá de remitirse al Ordinario.

ARTÍCULO VI. DEL FISCAL

Regla 68

Al Fiscal corresponde velar por la observancia de estos Estatutos, de las normas aplicables y por el exacto cumplimiento y validez de los acuerdos adoptados por los órganos de gobierno. Así como por el mantenimiento de las tradiciones y espíritu de la Cofradía. Elevará a los correspondientes Órganos de gobierno cuantos informes y dictámenes les sean requeridos, de conformidad con estos Estatutos. En todo tipo de debate su intervención, siempre que se trate de aclarar dudas, o de interpretar algún precepto estatutario, será considerada como de orden y tendrá preferencia en el turno de palabra.

ARTÍCULO VII. DE LOS ALBACEAS DE CULTO Y PROCESIÓN

Regla 69

Compete al Albacea de Culto y Procesión:

El cuidado de cuantos enseres, túnicas, insignias u objetos para el culto y la procesión posea la Cofradía o pueda adquirir en el futuro, proveyendo a su conservación y dando cuenta a la Junta de Gobierno de los que precisen ser reparados o sustituidos.

Velar con especial interés de la adecuada presentación de las Sagradas Imágenes Titulares de esta Cofradía. Asesorará debidamente a los Camareros de las Imágenes de los Sagrados Titulares. Procurar que el templo y, muy especialmente, el altar de los Sagrados Titulares, observe siempre el decoro debido y que, el ornato de cera y flores, se adecue a los tiempos litúrgicos.

El montaje y desmontaje de los tronos procesionales, así como de los altares especiales para los cultos solemnes que celebre la Cofradía. Proponer a la Junta de la Gobierno cuantas actuaciones estime necesarias o convenientes para el mejor desarrollo de los cultos, tanto internos como externos, y la conservación de los enseres de la Cofradía. Organizar, de acuerdo con las directrices que reciba de la Junta de Gobierno, todo lo concerniente a la procesión anual, así como cualquier otra que pudiera decidirse. Distribuyendo las túnicas e insignias y asignando, a cada hermano, el lugar que le corresponda ocupar en la comitiva procesional.

ARTÍCULO VIII. DE LOS VOCALES EN GENERAL

Regla 70

Los Vocales tendrán a su cargo la coordinación y dirección de las Vocalías o Diputaciones que tengan asignadas. Les corresponderá proponer a la Comisión Permanente y a la Junta de Gobierno cuantas iniciativas y proyectos se consideren de interés en el seno de sus respectivas Vocalías así como darán cuenta, a los citados Órganos, de aquellos asuntos ya ultimados y de los que se encuentren en fase de elaboración. Asumirán aquellas otras competencias que el Hermano Mayor o la Junta de Gobierno les atribuyan.

ARTÍCULO IX. DE LAS CAMARERAS

Regla 71

Son Camareras de la Santísima Virgen todas aquellas hermanas, mayores de edad y con dos años al menos de antigüedad en la Cofradía / Cofradía que, a juicio de la Junta de Gobierno, sean merecedoras de este cargo. Las / los Camareras/os tienen por misión cuidar del ajuar de los Sagrados Titulares. De entre todas las Camareras, el Hermano Mayor podrá proponer a la Junta de Gobierno el nombramiento de una Camarera Mayor que, en su caso, coordinará la actividad de los/las restantes camareros/as.

CAPÍTULO IX

DE LA CONCESIÓN DE HONORES Y DISTINCIONES

Regla 72

Todos los cargos en la Cofradía son gratuitos y obligatorios y quienes los ostentasen dispensarán en todo momento el honor debido a los mismos. Excepcionalmente, y con carácter restrictivo, se podrá conceder a aquellas personas o entidades que se distingan, o se hayan distinguido por sus extraordinarios, relevantes o notorios servicios o trabajos en pro de los fines y objetivos de la Cofradía, títulos honoríficos, tales como: Hermano Mayor Honorario, Hermano Honorario, Mayordomo de Honor, Camarera Mayor Honoraria y Camarera Honoraria; la Medalla de la Cofradía, en sus categorías de Oro o Plata y el Escudo de Oro.

Todos los honores y distinciones tendrán carácter vitalicio, otorgables a personas públicas o privadas en quien es concurran las circunstancias establecidas, pudiendo también concederse a título póstumo; meciendo todos ellos de derechos económicos o administrativos. Reglamentariamente se determinará el procedimiento a seguir para el otorgamiento de estos honores o distinciones.

Teniendo en cuenta que, antes de conceder cualquier Título o Medalla de Honor, se ha de recabar la expresa autorización de la Autoridad eclesiástica competente a través del Director Espiritual.

TÍTULO V.

DEL RÉGIMEN JURÍDICO-ADMINISTRATIVO Y DE LA FORMA O MODO DE ACTUAR

CAPÍTULO I. DEL PATRIMONIO DE LA COFRADÍA Y DE SU ADMINISTRACIÓN

Regla 73

La administración del Patrimonio de la Cofradía corresponde al Cabildo General y a la Junta de Gobierno, según sus respectivas competencias, bajo la superior dirección del Obispo diocesano al que corresponde vigilar diligentemente la administración de los bienes de las personas jur publicas que le están sujetas.

Regla 74

El ejercicio económico de la Cofradía coincidirá con cada año natural.

La actividad económica de la Cofradía se coordinará bajo la dirección del Hermano Mayor con el auxilio del Tesorero, y Vocalía de Tesorería. Esta Comisión cuidará del estudio de los Presupuestos de Gastos e Ingresos de la Cofradía, de su confección y presentación a la Comisión Permanente, bajo las directrices que expresamente reciba de la Junta de Gobierno. En los Presupuestos ordinarios de cada ejercicio económico se hará constar la aportación de la Cofradía a obras de caridad, así como a la economía parroquial y diocesana de conformidad con lo que al efecto disponga el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo. Los Presupuestos, una vez informados por la Junta de Gobierno, serán aprobados por el Cabildo General.

CAPÍTULO II.

DE LA CENSURA DE CUENTAS

Regla 75

Diez días antes de la celebración del Cabildo General ordinario del mes de Junio, se encontrarán a disposición de cuantos hermanos deseen examinarlos, tanto los Balances como los justifican tes de las cuentas del ejercicio económico.

Regla 76

Tras la censura y aprobación de las Cuentas del ejercicio, se remitirá una copia de las mismas al Obispado, de conformidad con lo establecido en el Derecho Canónico sobre la obligación de rendir cuentas al Ordinario del lugar.

CAPÍTULO III

DE LA ENAJENACIÓN, GRAVAMEN O ADQUISICIÓN DE BIENES

Regla 77

La Cofradía, con personalidad jurídica propia, puede adquirir, enajenar, poseer y administrar bienes temporales de cualquier clase o naturaleza. Teniendo en cuenta, con respecto a la enajenación o gravamen las competencias del Obispo diocesano, o de la Santa Sede, según el valor de los bienes a enajenar o del gravamen, de acuerdo con los límites fijados por la Conferencia Episcopal, a tenor

de lo establecido en el Código de Derecho Canónico.

Regla 78

Si algún Órgano de gobierno acordare o autorizare algún gasto que exceda de los límites de su competencia, y no fuera refrendado por el Órgano competente superior, los que hubieren así actuado responderán personal y solidariamente del gasto producido, pudiendo la Cofradía repercutirlo sobre ellos si, para evitar daños y perjuicios a terceros, se viera precisada a abonarlo directamente.

CAPÍTULO IV

DE LA REFORMA DE ESTATUTOS

Regla 79

Para que puedan ser reformados total o parcialmente estos Estatutos, será necesario:

Que la solicitud de reforma sea requerida a la Junta de Gobierno por el Hermano Mayor; por acuerdo de la propia Junta o por un mínimo de quince hermanos de pleno derecho. En cualquier caso, dicha solicitud debe contener el objetivo que se pretende alcanzar y la redacción del artículo o artículos a modificar. Admitida a trámite por la Junta de Gobierno la modificación planteada, se convocará Cabildo General Extraordinario. El Cabildo conocerá la reforma interesada y, a propuesta de la Junta de Gobierno o del Hermano Mayor en su caso, nombrará una Ponencia que se encargará de su estudio. Si la reforma es interesada por los miembros de la Cofradía, éstos designarán entre los firmantes de la petición a tres cofrades que se integrarán en dicha Ponencia. Nombrada la Ponencia, la Cofradía comunicará por escrito a todos sus cofrades la fecha a partir de la cual el texto de la propuesta se encontrará a su disposición en la Secretaría de la Cofradía, a fin de que en el plazo de un mes puedan estudiarlo y remitir en su caso a la Ponencia su adhesión o modificación al proyecto de reforma. La Ponencia, con las adhesiones o modificaciones recibidas, elaborará en el mes siguiente a la conclusión del anterior plazo el proyecto definitivo, que será remitido a la Junta de Gobierno; la que, tras la pertinente deliberación y votación en su caso, aceptará dicho estudio o lo devolverá con las sugerencias que procedan. En este último supuesto, la Ponencia dispondrá de un plazo de veinte días para adaptar o, razonadamente, rechazar las sugerencias efectuadas. Finalizado el trámite previsto en el apartado anterior, la Junta de Gobierno, previa comunicación, pondrá nuevamente a disposición de todos los cofrades por término de veinte días el proyecto definitivo que resulte para su estudio. Finalizado este plazo se convocará Cabildo extraordinario de reforma de Estatutos, en el cual se procederá a su d~aprobación si se estima pertinente. Para que sea aprobada una reforma total o parcial será necesario el voto favorable de los dos tercios de los asistentes, siempre que al Cabildo concurran, al menos, cincuenta hermanos. Si alguna regla o varias o todas las que se pretendan reformar no alcanzasen los votos necesarios, se entenderá que el Cabildo desestima la reforma, sin ulterior recurso. Aprobada la reforma, esta no entrará en vigor hasta que no la refrende el Obispo diocesano.

CAPÍTULO V.

DE LOS REGLAMENTOS

Regla 80

Cuando se precise desarrollar reglamentariamente alguna o algunas de las materias contenidas en estos Estatutos la Junta de Gobierno elaborará el correspondiente Reglamento, que trasladará al Cabildo para su aprobación, si procede, por mayoría simple. &as sucesivas modificación es parciales o totales de las Reglamentos se tramitarán de igual forma a la prevista en el apartado anterior.

CAPÍTULO VI

DE LOS RECURSOS CONTRA LOS ACUERDOS

ARTÍCULO I. DE LOS RECURSOS CONTRA LAS RESOLUCIONES ECLESIÁSTICAS

Regla 81

Cuando por la Autoridad eclesiástica se dicte alguna disposición que, según el parecer de la Junta de Gobierno, resulte perjudicial o contraria a los intereses y derechos de la Cofradía, se estará a lo dispuesto en el Derecho Canónico sobre los recursos contra los decretos administrativos.

ARTÍCULO II. DE LOS RECURSOS CONTRA LOS ACUERDOS DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO

Regla 82

Contra los acuerdos de la Comisión Permanente, de la Junta de Gobierno o del Cabildo podrá interponerse recurso ante el mismo Órgano que los adoptó en el plazo de diez días desde que este tuvo lugar si el recurrente estuvo presente o desde la notificación si no ,lo estaba. El recurso será resuelto, previo informe del Fiscal, por la Permanente, la Junta o el Cabildo, se proceda, en el plazo de treinta días, a partir de su interposición. Contra la resolución de la Permanente o de la Junta de Gobierno se podrá interponer el de apelación ante el Cabildo en el plazo de quince días; en cuyo caso este será convocado a tal fin y el Fiscal propondrá lo que estime conveniente. Contra el acuerdo del cabildo cabrá recurso de suplica ante el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo.

CAPÍTULO VII

DE LA DISOLUCIÓN DE LA COFRADÍA

Regla 83

Si la Cofradía decayera hasta el extremo de que solo quede un miembro incorporado a la misma, la Cofradía no ha dejado de existir, recayendo en el mismo todos los derechos de la Cofradía. La Cofradía, por su propia naturaleza jurídica es perpetua; sin embargo, dejará de existir si es legítimamente suprimida por la autoridad competente o si ha cesado su actividad por espacio de cien años. La Autoridad eclesiástica no podrá suprimir a la Cofradía sin haber oído antes a su Hermano Mayor y a los demás oficiales mayores. En caso de disolución la Autoridad eclesiástica nombrará una comisión liquidadora que confeccionará un inventario exhaustivo con todos los bienes y derechos de la Cofradía a fin de que sigan el curso previsto por el Derecho Canónico, previa liquidación de las deudas, si las hubiere, con el producto y hasta el límite de lo realizable, quedando siempre a salvo la voluntad de los donantes, así como los derechos adquiridos.

CAPÍTULO VIII

DISPOSICIONES GENERALES

Regla 84

Todos los libros que use la Cofradía llevaran una certificación en su primera hoja, con el número de folios que comprenden y fin a que se destinan. Esta certificación deberá ser extendida por el Secretario con el Visto Bueno del Hermano Mayor y selladas todas sus hojas. Los que carezcan de estos requisitos se considerarán nulos y sin ningún valor.

CAPÍTULO IX

DEL CUMPLIMIENTO DE ESTOS ESTATUTOS Y DISPOSICIÓN INTERPRETATIVA

Regla 85

Todos los Órganos de gobierno y en su nombre el Fiscal cuidarán bajo su responsabilidad del exacto cumplimiento de estos Estatutos.

Regla 86

En cualquier asunto no previsto en estos Estatutos podrá adoptarse acuerdo en sesión de Cabildo General. En toda materia que resulte confusa, la interpretación estatutaria será resuelta por el Hermano Mayor, de acuerdo con su Junta de Gobierno, inspirándose en el espíritu de estas Reglas.

CAPÍTULO X

DISPOSICIÓN FINAL

Regla 87

La Cofradía queda sujeta al cumplimiento de estos Estatutos desde su entrada en vigor una vez sean aprobados por el Cabildo General y por la Autoridad eclesiástica competente.

Aprobados estos estatutos en Málaga, siendo Hermano Mayor D. Juan Antonio Ramos Vidal. Secretario D. Antonio Guevara Jiménez. Director Espiritual Rvdo. D. Fco Javier Velasco del Pozo.