La primera Papeleta de Sitio

La Cofradía de los niños. Siempre se ha conocido popularmente a nuestra Hermandad con este cariñoso título, que además otorga una responsabilidad extra. Ser la hermandad que acoja las primeras procesiones de los más pequeños de la familia, velar por sus sentimientos cofrades, educarlos en la responsabilidad y los valores que conllevan realizar su primera Estación de Penitencia junto a Flagelación es un verdadero orgullo. 

Podemos hacer memoria o consultar la hemeroteca, en aquellos años de la década de los 40 o 50, más de un centenar de niños y niñas acompañaban a «La Pollinica» en el Domingo de Ramos junto a sus padres o profesores de La Salle. Acercándonos a nuestros días, ya podemos colorear en la memoria los trajes de hebreo que componían las guarderías multicolor delante de los tronos. Niños y niñas que recordarán con nervios e ilusión las vísperas, que entonarán una y otra vez «El novio de la muerte» y desfilarán graciosamente en el salón de su casa, como queriendo ensayar lo que están por revivir. 

Y ahora, cuando pasan su mayoría de edad estamos seguros, que con aquellos tímidos recuerdos, son portadores del Señor o de la Virgen y hasta reconocerán el valor de un papel en el que aparece su nombre enmarcado en una filigrana. Tienen su Papeleta de Sitio, la primera de la historia de nuestra ciudad; criados en una Hermandad del extrarradio melillense, vuelve a ser Flagelación una hermandad pionera en éstas cuestiones cofrades.