«Pepito», Mayordomo de Honor de Flagelación

En la tarde de ayer, al acabar la Santa Misa del Domingo de Ramos, D. Roberto Vargas, Hermano Mayor de Flagelación  y Dª. Rocío Pomares, Camarera, hicieron entrega a D. José Álvarez Esquina, «Pepito», del título de Mayordomo de Honor, concedido por unanimidad de la Junta de Gobierno, por el buen hacer en sus más de treinta años de vinculación con la Parroquia y la Hermandad. 

El hombre que más te ha rezado.

Tímido en sus quehaceres cofrades, prudente. Paciente con el tiempo, es la serenidad hecha arte y la pasión convertida en trabajo. Incansable hasta que María prefiere hoy tenerlo delante, sentado, mientras las blondas de su rostrillo se van convirtiendo en estelas centelleantes como las olas del mar, mariano el. Y su alma.

Historia viva de aquellas puntadas de esperanza y oro, oraciones en relieve que visten el manto de la Fe de un Domingo de Ramos. Ha rezado por eso y mucho más.

Pepito ha rezado cara a cara, mirando directamente a los ojos de la Esperanza. Ha rezado con cada puntada, con cada hilo, con cada blonda, con cada alfiler de Tu rostrillo. Con cada rosario y cada saya, con cada encaje, con cada manga. Ha rezado Pepito con cada mirada, las tuyas y las mías. Con cada beso en el aire, con cada súplica, con cada oración, con cada promesa y deseo, con fe y devoción. Te ha rezado saliendo por el portón, y en el atrio de la Milagrosa, con cada tañer de campana y en cada redoble de tambor. En cada esquina y con cada racheo, en cada revirá también te ha rezado.

Le ha rezado a Ella y ha rezado por tí. Cuando tus hombros se han quejado y te han flaqueado las fuerzas, cuando has vuelto a la cuesta y has visto a la bulla llorar. Pepito te ha rezado y te reza por donde quiera que vas.